A mí, déjame en paz
Ya sé que siempre estoy hablando de lo mismo. Pero es que la vida tiene tres pilares: salud, dinero y amor. Salud tengo, gracias a Dios. Dinero tengo para ir tirando, por lo que no es un tema que me preocupe en exceso, pero en el amor soy un desastre completo y absoluto. Ya lo habéis ido viendo, no es ninguna novedad. Casi llego a los dos años de desastres acumulados, se dice pronto.
Y la verdad, el amor me tiene hasta las narices. ¿Pero quién se lo inventó? ¿Quién fue el primer imbécil que puso ojos de carnero degollado y decidió darle un nombre a esa estupidez que nos entra cuando alguien nos atrae? ¿No valía con el sexo y punto, que suele ser menos complicado y tiene la clara función de la reproducción? ¿Por qué no nos reproducimos y punto, lo necesario para perpetrar la especie, como el resto de los bichos? ¿Y se puede saber quién leches les ha dado permiso a las mariposas para meterse dentro de mi y aletear como si estuviesen espídicas? ¡Qué duele! ¡Enteraos!
Si es que además, el ser humano está mal hecho. Hay que decirle a quien hizo los planos del cuerpo humano que cometió un error imperdonable. Es ya casi un cliché decir que solamente valoras lo que tienes cuando lo pierdes, pero es que es una verdad como un templo y si no, miradme a mi.
Cuando no me atraía nadie pensaba: "Mierda, estoy muerta, no tengo sentimientos, tengo que despertarme, no puede ser que me presenten a cinco millones de tíos y no me atraiga ninguno ni siquiera una pizquita" Y ahora, que me llama la atención uno pienso: "¡Con lo tranquila que estaba yo antes y viene este imbécil ahora a perturbar mi paz!"
No, no y no. Es que me niego. Hasta mi ego ha salido herido por la ennumeración de razones por las cuales no puede quedar conmigo el viernes, cuando ni siquiera se lo había propuesto. Empezó a ponerme excusas antes de que dijese nada. ¿Me leyó el pensamiento o qué?
Mira, Amor, Cupido, quien leches seas... a mí déjame en paz. Prefiero tener el corazón muerto a que me duela.


Xisca dijo
Me he reído un montón leyéndote, pero mira... No estoy de acuerdo
Mejor que duela a no sentir nada. Mejor porque mientras duela es que estás viva, y lo que no quiero ser yo es una zombi más entre miles de zombis deambulando por las calles muertos en vida, mirando sus propios zapatos sin sentir nada ni darse cuenta de absolutamente nada de lo que ocurre a su alrededor.
Que sí, es cierto, estoy enamorada, soy correspondida, y esa suerte hace que lo vea todo mejor y quizás más bonito de lo que és, pero también conozco el rechazo y el desamor, créeme, y aún cuando llegaba a mi casa llorando y con una docena de espinas clavadas en el corazón, aún entonces, me sentía así mejor que en la etapa posterior, ya curadas las heridas, pero aún dolorida, cerrada a toda nueva experiencia, con el corazón bajo siete candados y viviendo sin vivir nada, negándome todos los sentimientos. No. Yo creo como Django que es mejor querer y después perder que nunca haber querido...
11 Noviembre 2009 | 12:49 PM